Ciclovía Elevada en Madera, una innovación sustentable

Ciclovía Elevada en Madera, una innovación sustentable

 

  • Ciclovía Elevada, proyecto inter facultades, exhibirá  su primer prototipo terminado desde este lunes 1 de octubre, tras ceremonia de cierre de proyecto.  Este desarrollo sustentable fue realizado por los académicos Víctor Rosales, Ingeniero jefe del “Laboratorio de Tecnologías de la Diseño y Madera” y académico del departamento de la Facultad Ciencias;  y Manuel Suazo, académico del Departamento Ciencias de la Construcción de nuestra facultad.

 

La historia de esta innovación colaborativa no ha sido fácil, en sus tres años de desarrollo ha tenido retrasos. Y es que llevar una idea al producto o prototipo, nunca es fácil, supone esfuerzos creativos, pero también de factores externos: como el clima, problemas logísticos o el suministro de materiales vía compra o donaciones.

Hace tres años Víctor Rosales y Manuel Suazo se propusieron generar una innovación en madera, que resolviera el tránsito de  bicicletas por parte de los alumnos. Básicamente querían utilizar las estructuras de las galerías/pasillos que hay en la universidad, las cuales conectan edificios y facultades,  y construir sobre ellas una ciclovía elevada que condujera a los segundos pisos.

Sin embargo, luego de un diagnóstico técnico, las características estructurales de las galerías hicieron imposible que se construyera por encima de ellas. Así que, en vista de este problema decidieron que debían realizar un tramo de la ciclovía en un lugar distinto, lo que implicaba nuevas problemáticas.

 

El formato del proyecto

Este proyecto viene de la mano de un convenio de desempeño de apoyo a la Innovación en la educación Superior, CD InES MINEDUC-UBB. Y aquí viene lo relevante de la visión de ambos académicos,  pues el propósito de esta idea era aumentar significativamente la innovación, basada en la producción científica de la universidad, con el objetivo de lograr un impacto en los  ámbitos de la construcción y hábitat sustentable.

En nuestra universidad la madera es una tema constante de investigación y uso para la construcción, a la vez que en la región se produce. Generar un proyecto que fuera amigable con el ambiente, con una estética importante y que fuera una solución para cualquier territorio era una de nuestras metas” señala Rosales.

Lo otro importante  es que el prototipo que se desarrolló con el equipo de investigación pudiera ser materia de transferencia tecnológica para las medianas empresas” completa Suazo.

Ambos relatan que la primera parte se centró en la reconversión del  proyecto, de las galerías/pasillos a la ciclovía amigable que sería trabajada en vigas. Para ello algunas empresas se sumaron a la iniciativa como “CMPC Maderas” con el uso del  uso de “Eucaliptus Nitens”, “CLT” y otros, lo que permitirá evaluar su desempeño físico y mecánico.

 

Corma 21

A dos años de comenzar el proyecto y de largos debates, comienzan la construcción. En esto y a pesar de las complejidades, el prototipo de la ciclovía fue escogido para ser expuesto en la semana de la madera de “Corma 21”, en Agosto del año pasado. Lugar en el cual tuvo bastante éxito y reconocimiento, destacando la innovación, singularidad y visión, ya  que presenta una solución a las zonas de alto tráfico de la ciudad.

Rosales dice que “uno de los objetivos principales de este desarrollo es mejorar la calidad de vida de nuestros habitantes. Estimulando el uso de un vehículo no contaminante, que es sustentable. Y a la cual se pueden dar diversos usos según los requerimientos del lugar u objetivos de la misma

Lo importante es que este es un prototipo diseñado para la universidad, por tanto debe pensarse desde ahí, laboratorio versus ciudad, u otro lugar” agrega Suazo.

La ciclovía fue diseñada según los estándares del MOP para este tipo de carreteras y de acuerdo a la filosofía de protección de la madera: protegerla del agua y de la radiación directa. Suazo comenta  “asegurando la eficiencia de su uso, es una tecnología similar a la de los aleros de madera o las placas  de las casas del sur, técnicamente su estructura debe durar unos 50 años

 

Aspectos técnicos

Las altas complejidades del proyecto residen en que al construirse en madera,  la estructura presenta los problemas de resistencia del material a los cambios climáticos y de temperatura de nuestra zona, la resistencia de la estructura al flujo de las bicicletas, entre otros.Sin embargo, los investigadores se han asegurado que técnicamente la ciclovía tenga los insumos apropiados, esto gracias a la afiliación con empresas.

Nuestros criterios de diseño, hacen relevantes la cooperación de una empresa dedicada a este rubro, en caso de CMPC Maderas aportó con las placas de eucaliptus nitens, que  es más denso y tiene mejores propiedades mecánicas, presenta mejores estados de rigidez con respecto al pino radiata” declara Rosales.

También participa la empresa “Lonza Quimetal”, quienes aportaron los preservantes para el cuidado de la madera al repeler los microorganismos que surgen en las condiciones propias de la intemperie. Otro aspecto técnico es que la estructura no contiene pegamento, sólo refuerzos con tornillos y pletinas metálicas. La estructura, que ya está instalada en nuestro campus Concepción, mide 2,8 metros de alto, 12 metros de longitud, 6 metros de ancho.

Quedan por solucionar algunas cosas, pero son las menos. Lo importante ahora es seguir con el futuro de este proyecto el cual tiene bastantes posibilidades: puede desarrollarse un Star Up para futuras mejoras, proyectos I + D en dos a tres años para su perfeccionamiento o puede existir un capital humano de investigadores  importante. Es amplio, además se involucrar a las Pyme, ya que su diseño es en base a la pre-fabricación” asegura Rosales.

Finalmente y no menos importante es nombrar a todo el equipo de este proyecto, que ha pasado desde ser una idea, a desarrollar y prototipar:  Hernán Ascui, Arquitecto del Departamento de Diseño y Teoría de la Arquitectura, que además trabaja en la Oficina Ciudadana de la Bicicleta, OCBI; los académicos Franco Benedetti, Patricio Álvarez y Alexander Opazo, Ingenieros del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad del Bío-Bío; Alonso Rebolledo, Diseñador Industrial del Departamento de Arte y Tecnología del Diseño; y los técnicos en carpintería, Robinson Aguayo y Hugo Uribe.

 

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